Hace unos días me toco hacer un tramite y necesitaba fotos en blanco y negro urgentes. Frente al lugar -al otro lado de la calle- había unas oficinas de esas de “mala muerte”, los locales parecía salidos de una pelicula tipo “Hostal” o similar… me indicaron que en uno de estos locales me sacaban la foto en BN que necesitaba.

Después de que me tomaron la foto -con una vieja cámara de placa 4×5-, debía esperar unos minutos a que revelaran la placa e imprimieran las fotitas. Mientras esperaba, me llamó la atención un cartel colocado al lado de otro de “Venado” con muchacha en bikini y todo el rollo … (solo imagínate la escena: el lugar parecía más taller o pinchazo que estudio fotográfico…) el cartel hacía mención a las fotos “chafas”, esas que se toman con cámaras digitales… el mensaje del cartel realmente me pareció simpatiquisimo…


Esta anecdota me puso a pensar en la situación de la fotografía profesional en Guatemala. La tecnología digital le dió un giro enorme a la fotografía, las cámaras digitales son la bendición y a la vez la maldición de los profesionales de la fotografía publicitaria, bodas y comercial, así como de todos aquellos “flasheros” que se ganaban la vida haciendo fotos pasaporte o bien, estaban en los parques y atrios de las iglesias esperando por un cliente.
Hace pocos años, solo unos cuantos fotógrafos aún utilizabamos cámaras 4×5 y 120 para hacer fotos publicitarias, retratos artísticos, etc, etc. etc… y solo unos cuandos sabiamos iluminar correctamente y utilizar flashes manualmente en exteriores a plena luz de día.
Cuando entró la digital, fui de los primeros en adoptar la nueva tecnología y estaba fascinado con las nuevas cámaras. Hoy sigo encantado con la tecnología actual y todos los juguetitos fotográficos que salen cada día. Sin embargo, a veces todavía recuerdo y extraño el proceso de revelar los rollos en blanco y negro, ampliar las fotografías en el cuarto oscuro y sobre todo, cuando en una hoja de papel fotográfico dentro de una bandeja con químicos, empezaba a aparecer “magicamente” la imágen.
Saber manejar este tipo de equipo: cámaras de placa y 120, saber sobre iluminación, laboratorio y toooodos los detalles para obtener una imágen, creo que es lo que “hace” a un profesional. Cada día me sorprendo de la cantidad de nuevos fotograf@s “profesionales” que aparecen en cada esquina, en Internet, Facebook, etc. etc. etc… ahora que es más accesible y fácil tener una cámara digital, cualquiera se vuelve “PRO…” creyendo que Phoshop y una camarita hacen la magia; lo más triste es que de la noche a la mañana se ponen el gran título de PRO, sin tener la mínima idea de como cargar una placa 4×5 a oscuras y únicamente por tacto, sin haber utilizado alguna vez una 120, sin saber sobre temperaturas y químicos, o sin tener los conocimientos básicos de iluminación…. todo esto sin mencionar las buenas prácticas profesionales y ética que los fotógrafos deberían mantener.
Cuando miro esto, también me pongo del lado del fotógrafo que me tomo la foto pasaporte y apoyo el mensaje: “diga no a las fotos chafas”…
D.
Dedicado a tod@s mis amig@s fotógraf@s, los verdaderos profesionales que si saben de cámaras, procesos, luz y sobre todo, ETICA…
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